IAL de visita a Londres
Londres, Inglaterra
(Reino Unido), Diciembre 6, 2014. (Anglinews). La Iglesia Anglicana Latino-Americana
y sus representantes el obispo Juan Carlos Gómez y el Arzobispo Leonardo Marín-Saavedra,
participaron de un almuerzo y visitaron a los connacionales colombianos para
conocer los problemas que aquejan a los inmigrantes que residen en la ciudad de
Londres, Inglaterra, que no han logrado adaptarse a la cultura inglesa porque
no es fácil para algunas familias y personas dejar su cultura y sus arraigadas
costumbres por una nueva forma de vida, adaptando la circunstancia, a nuevos
estilos y dejando atrás un pasado que a veces no fue tan positivo como algunos
creen pensar. Muchos de ellos regresaran a su primera patria y tendrán que
aceptar que aunque los países de American Latina no han avanzado en su
estructura social si van a ver a una sociedad nueva y diferente, tendrán que empezar
de nuevo siendo inmigrantes a su territorio que llegan como emigrantes.
IAL visita a Londres
El hombre debe ser un
individuo de cambio y debe aprender que cada país y nación es diferente, no se
requiere llevar las cargas del pasado y menos los problemas de la otrora vida
que vivieron entre angustias y miedo por una nueva vida que debe ser
experimentada de maravilla como si fuera una aventura buscar la felicidad para
lograr el éxtasis en cualquier lugar del mundo. La cultura debe cambiar no en
su folclor o idiosincrasia sino acatando la ley bajo la verdad y rectitud, para
lograr la conquista de un mejor bienestar sin complicaciones. Aunque todos los
hombres tienen derecho a regresar al lugar de su origen no se requiere buscar
ayuda de la ONU para ubicar a un pueblo y luego este que cumple su objetivo, llega
a destruye su entorno porque cree que eso que tuvieron sus antepasados aun le
pertenece y es una gran mentira. El tiempo no cambia, este no existe y lo de
ayer no es siempre lo mejor. Las pertenencias del ayer se convierten en polvo
en el presente y no deben existir para el futuro.
IAL visita a Londres
El Arzobispo primado
de IAL recomendó a quienes se quedan en Inglaterra dejar el pasado, así se expresó:
“Si ustedes están aquí en Inglaterra o en cualquier país que forman los
territorios comunales de UK, deben gozar buscando formas armoniosas de adaptación
sin tener que traer los costales o bultos del pasado porque en cada lugar del
mundo los irán a encontrar solo que cada hombre debe desintegrar con su
inteligencia las cargas aun en casa y no debe involucrarse en problemas. Si una
persona no cambia lo negativo del pasado jamás conseguirá paz en el presente.
La paz se logra con justicia pero debemos acatar la ley y sembrar semillas de
verdad y honestidad. Si seguimos sembrando semillas del pasado en donde odio,
mentira, envidia y egoísmo, no se han desintegrado, lo mejor es no moverse de
su país de origen. Avanzar es como un juego que se hace entre el equilibrio
emocional y la templanza de la personalidad. Ningún pueblo es superior a otro,
los mortales terrícolas humanos somos iguales y diferentes. Dios creo al hombre
individual y cada cual debe usar su propia libertad para ser maestro de la
verdad sin engaños, trampas o estafas porque la maldad que ofrecemos a los
otros se nos viene encima en cambio sí ofrecemos bien, todo alumbra de
maravilla”.
IAL visita a Londres
Con el segundo grupo
de colombianos, IAL hizo hincapié a como permanecer unidos en el nuevo país. “Los
grupos humanos y menorías deben estar unidos bajo la bandera de solidaridad y
fraternidad. Si ustedes quieren éxito y triunfo se deben unir y ayudar
mutuamente rompiendo tradiciones de confusión y creando la empresa del amor y comprensión.
Si no nos unimos aquellos que nos parecemos jamás nos uniremos con esos que no se
parecen nosotros. Para construir familia
no se requiere engendrar hijos o concebir hijos. La familia es de cierta manera
unir a aquellos que se parecen a cada uno de nosotros. A la hora de la verdad
la sangre es igual para quienes se parecen y desigual para los diferentes. Aunque
la esencia genética sanguínea se generó en varios planos del cosmos por razas y
etnias, la vibración de la sangre junto a la irrigación de los órganos creados
dentro del cuerpo pueden marchar al mismo ritmo si el hombre logra poner voluntad
de su parte y cambiar su error cultural por una nueva forma de concepción de la
vida, aceptando la presencia del otro porque todos necesitamos de todos y solos
nadie puede vivir. El problema del mundo moderno es la perversa soledad que políticos,
psicólogos y médicos nos han obligado a
vivir sin solidaridad. La solidaridad y fraternidad no solo cambia el ritmo de
la sangre sino que nos hace felices al estar con culturas que llevan la
diferencia y así logramos encontrar el amor que nos negaron porque quien
produce en si el amor es el corazón y ese es individual”… concluyo.