martes, julio 16, 2013

Liberada en Mexico la criminal secuestradora Florence Cassez

En la foto la criminal Florence Cassez junto a su amante Israel Vallarta


¿Quién es Florence Cassez? Florence Marie Louise Cassez nació el 17 de Noviembre de 1974 en Lille (Francia). Sus papás son Bernard Cassez y Charlotte Crépin. Tiene 2 hermanos mayores. Un año antes de terminar la preparatoria decidió cambiar de orientación. Emprendió cursos en el área comercial que duraron 1 año. Trabajó primero en una tienda de su papá y por las noches ayudó durante un tiempo a su novio a abrir su restaurante. Más adelante, en poco tiempo logró ocupar el puesto de subdirectora de la tienda Eurodif de Amiens que es una cadena importante en Francia. Cuando supo que su jefa directa no la iba a dejar seguir evolucionando (por cuestiones obvias), Florence decidió dar su demisión en el 2003.


Mientras tanto su hermano Sebastien quien lleva viviendo en México desde hace 6 años le propone irse a vivir y trabajar con él y su familia en Toluca. Florence llega a México en Marzo del 2003. A los 6 meses por cuestiones personales se consigue otro trabajo con un arquitecto de interiores y renta un departamento en la colonia Roma de la Ciudad de México. Departamento alquilado junto con una compañera de trabajo. Durante ese tiempo conoció a Israel Vallarta (en Octubre del 2004), después de un tiempo empieza a andar con él, poco después lo deja pero vuelve con él cuando sus padres deciden ir a visitarla a México.


Más adelante lo vuelve a dejar y se regresa a Francia en Julio del 2005. Pero como no consiguió trabajo, a los 2 meses (en Septiembre del 2005) se regresa a México DF.


En lo que consigue trabajo, Israel le ofrece hospedaje pero ellos no retoman su relación. A las pocas semanas Florence obtiene un puesto de trabajo en el Hotel Fiesta Americana Grand. El 8 de Diciembre del 2005, Israel Vallarta, (quien vivía en su propiedad el Rancho las Chinitas ubicada en un tramo de la carretera Cuernavaca-México), le ayuda a Florence a llevar -con su camioneta- pertenencias de ella, de su rancho hacia el departamento que acaba de alquilar en la Ciudad de México. Durante este trayecto estando en la carretera, son arrestados los dos.

Asi publico la noticia Mexico en la epoca de los delitos: Florence Cassez es la joven francesa sentenciada a 60 años de prisión acusada de haber participado en varios secuestros cometidos en el Distrito Federal y la Ciudad de México. Ella ha sido identificada plenamente por sus víctimas y por cuatro detenidos presuntos integrantes de la banda de secuestradores Los Zodiaco. Es precisamente esta mujer por quien el presidente de Francia Nicolás Sarkozy pidió su extradición en su reciente visita a México en marzo de 2009.


Florence fue detenida el 8 de diciembre del 2005 junto con su novio, Israel Vallarta en el rancho “Las Chinitas”, lugar en el que vivían. En este sitio fueron rescatados tres secuestrados: la señora Cristina Ríos Valladares, su hijo de entonces 11 años y el joven Ezequiel Elizalde.


Al día siguiente de su captura, la Agencia Federal de Investigación organizó una recreación de la captura ante las cámaras de televisión haciendo pretender que en el momento de la transmisión en vivo (las siete de la mañana) se estaba realizando la detención y liberación de los secuestrados. Esta recreación fue reconocida por las autoridades meses después y es uno de los principales argumentos de la defensa para denunciar la fabricación de un proceso judicial contra su clienta “por motivos políticos”. A pesar de ello, Israel Vallarta fue encarcelado por ser el presunto líder de la banda y, Cassez, por participar activamente y encubrir los delitos. Ante la magnitud de su sentencia (60 años) Cassez solicitó entonces cumplir su sentencia en su país de origen: Francia. La posible extradición de Cassez propició entonces un conflicto diplomático entre México y Francia ya que ella siempre se ha declarado inocente.



La opinión pública francesa claramente ha inclinado la balanza a favor de su compatriota quien se ha convertido en un símbolo de “lo corrupto” que puede ser el sistema de justicia latinoamericano; por su parte, las víctimas de secuestro afirman que la francesa colaboraba directamente con la banda criminal al ser la persona que les inyectaba anestésico para torturarlos sicológicamente y amenazarlos con cortarles una oreja o un dedo, de ahí que también diversas organizaciones sociales de México, soliciten que cumpla su sentencia en nuestro país.


EL PORQUÉ DEL NOMBRE: Las declaraciones judiciales de las víctimas de Los Zodiaco dejan ver que se trataba de un grupo organizado que con el paso del tiempo refinó su actividad criminal. Se tiene calculado que ellos empezaron a operar desde 2001, achacándoseles por lo menos ocho secuestros realizados en un lapso de cuatro años, investigando además la participación de algunos de sus miembros en otros 18 casos criminales. Los integrantes de la banda se llamaban entre sí de acuerdo a los diferentes signos del Zodiaco, de ahí el mote con el que se les conoce. El grupo criminal estaba conformado originalmente por miembros de una misma familia. Así, por ejemplo, a Israel Vallarta Cisneros se le conocía como Cáncer; a sus sobrinos Alejandro y Juan Carlos Cortés Vallarta, como Libra y Virgo respectivamente; a su primo Carlos Camarillo Palafox se le conocía como Sagitario. En la banda también participaba el hermano de Israel, René Vallarta Cisneros.


A otros integrantes del grupo criminal, aunque al parecer no tuvieran relación alguna con la familia, también se les conocía por un signo del Zodiaco: David Orozco Hernández era Géminis; Hilario Rodríguez Hernández, Acuario; a una persona de nombre Pedro se le conocía como Tauro y a un tal Eustaquio, quien era el portero de las casas de seguridad y cuidador de las víctimas, se le conocía como Capricornio. Al parecer los criminales adoptaban estos apodos debido al signo zodiacal al que pertenecían; así, por ejemplo, Israel Vallarta adoptó el mote de Cáncer debido a que su fecha de nacimiento (16 de julio) corresponde a dicho signo.


De ahí quizás se pueda explicar que también exista duplicidad en algunos motes y dentro de la banda existan dos Cáncer, o dos Géminis.


LOS INICIOS: Como todos los grupos criminales, esta banda no se dedicaba únicamente al secuestro, sino que fue evolucionando en su carrera delincuencial; de cometer delitos menores, como la compraventa de autopartes robadas, evolucionaron a la comercialización de automóviles robados y de ahí al acopio de armas de uso exclusivo del Ejército y al secuestro (que en algunos casos sobrepasaban los tres meses de cautiverio). Israel Vallarta Cisneros se considera a sí mismo como comerciante y secuestrador.





Según su propia declaración inicial, obtenida tras su captura, en un principio él se dedicaba a la compra de automóviles accidentados, los cuales reparaba y revendía con un margen mínimo de ganancia. A sus 35 años, con educación secundaria terminada y un divorcio a cuestas, su tren de vida era demasiado costoso. Una persona a la cual conocía como Salustio o Sagitario (¿su primo Carlos Camarillo Palafox?) lo involucró en el negocio del secuestro de una manera “involuntaria”.


En una ocasión, Sagitario le pidió prestada a Israel una camioneta Ford Explorer que estaba vendiendo; al devolvérsela, unos días después, se ofreció a comprársela debido a que “estaba caliente” ya que había sido utilizada para secuestrar a “un argentino”; Israel aceptó y por ello recibió 110 mil pesos. La intensidad del negocio se fue incrementando, pasando entonces Israel a ser el proveedor de autos “chuecos” de Sagitario. Según su propia declaración, el entonces comerciante de autos accidentados se fue haciendo cómplice de la banda al atestiguar cómo es que cobraban los rescates y participar en este proceso. Por su compañía y silencio, el delincuente ahora conocido como Cáncer, recibía 40 mil pesos; conforme aumentaba su grado de participación, aumentaba también el dinero percibido llegando a percibir hasta 140 mil pesos por cuidar y “tranquilizar” a las víctimas.


EL MODUS OPERANDI: El miércoles 19 de octubre de 2005, Raúl Ramírez y su esposa Cristina Ríos se preparaban para llevar a su hijo Cristian a la escuela.



Durante el trayecto una camioneta Van blanca se les cerró a la altura de la calle Tesoro en la colonia Estrella del Distrito Federal. Tres personas bajaron del vehículo ocultando sus rostros con lentes obscuros y pasamontañas, los amagaron y subieron al vehículo. Los transeúntes y automovilistas que presenciaron la acción “se agachaban o volteaban” para evitar involucrarse. El padre de familia fue liberado, indicándole que debería conseguir 30 millones de pesos para que su familia fuera liberada.


Cristina Ríos Valladares hizo pública una carta donde narró su calvario y el de su hijo en el rancho “Las Chinitas.” En el texto la víctima afirmó que “esta mujer” (Cassez) era a quien veía y escuchaba durante su cautiverio. También dice que es ella quien le sacó sangre a su hijo para enviársela al padre del menor y así presionarlo a que pagara el rescate. Cristina Ríos Valladares narra que durante su secuestro escuchó la voz de Cassez iracunda porque Israel Vallarta, líder de la banda, había abusado de ella. La francesa le decía que se desquitaría con ella si Vallarta continuaba haciendo lo mismo.


LAS DIVISIONES DE LA BANDA: Cuando se localiza a una banda de secuestradores es fundamental que todos sus miembros sean detenidos, ya que por lo contrario como sucede con todos los grupos criminales surgen nuevas organizaciones que conocen el modus operandi. Así sucedió en este caso. Tras la captura de Florence Cassez e Israel Vallarta, los integrantes de la banda se integraron a diferentes grupos delictivos que tuvieron su origen y punto de referencia en Los Zodíaco. Se trata de las bandas conocidas como Los Japos, Los Tablajeros y Los Palafox.




En los últimos meses se ha detenido a varios integrantes de estas bandas, los primeros en caer fueron los miembros de Los Japos. Posteriormente se identificó a la banda de Los Tablajeros a la que se le llamó así porque se dedicaba a secuestrar generalmente a gente que se dedicaba al negocio de las carnicerías. En ese momento, las autoridades sabían que miembros de estas bandas habían trabajado con anterioridad con Israel Vallarta. Y fue a través de la declaración de un miembro de Los Tablajeros que las autoridades obtuvieron la imputación para David Orozco, Géminis, a quien se detuvo el 5 de mayo. Una vez detenido, Géminis explicó abiertamente cómo funcionaba la estructura de Los Zodiaco, banda que en un principio tenía una estructura familiar, a la que posteriormente se integraron amistades y luego conocidos.


A mediados de mayo, la Policía Federal detuvo en Iztapalapa a un integrante de la banda de secuestradores Los Palafox, Ulises Zenil Villegas, El Güero, quien fue capturado tras la detención de cuatro de sus presuntos cómplices, David Orozco Hernández, Géminis; Alejandro Cortez Vallarta, Libra; Juan Carlos Cortés Vallarta, Virgo y René Vallarta Cisneros, sobrinos y hermano del secuestrador Israel Vallarta, novio de Cassez.



Las autoridades consideran que estas detenciones desnudan la estructura de estas bandas de secuestradores que básicamente incluían a miembros de la familia Vallarta que empezaron a secuestrar armando células ya independientes de la banda que había sido en un origen la de Los Zodíaco.


EL TESTIMONIO DE GÉMINIS: Para Florence Cassez las cosas se complican pues además de sus víctimas, integrantes de la banda la involucran en los secuestros que realizaron juntos. Tres de ellos son los familiares de Israel Vallarta pareja sentimental de Florence y cabeza principal de la banda. David Orozco Hernández, Géminis, se dice comerciante y se confiesa secuestrador. Asegura que conoció a Israel Vallarta en el 2000, cuando patrocinaba juegos de fútbol para después invitarlo a trabajar como lavador de dinero y a la postre como secuestrador y vigilante de sus víctimas. David Orozco Hernández es también conocido como Géminis, uno de los integrantes de la banda de secuestradores.



 Los Zodiaco. Dice haber participado en dos plagios. La policía federal lo capturó el 5 de mayo del 2009 en la delegación Iztapalapa.


Su testimonio permite la captura el 7 de mayo de René Vallarta Cisneros, Alejandro Cortés Vallarta y Juan Carlos Cortés Vallarta, quienes también fueron aprehendidos en la delegación Iztapalapa. También ubica a Florence Cassez en tiempo y forma en el rancho “Las Chinitas”, donde fueron rescatadas las víctimas y la señala fungiendo labores de liderazgo al interior de la organización. En ese entonces en la organización estaban Israel Vallarta, su hermano René, así como sus sobrinos Alejandro y Juan Carlos. De acuerdo con Géminis, en un principio había cuentas claras sobre el dinero obtenido por los secuestros, hasta que a finales del 2004, Florence se involucró con las actividades de Israel Vallarta y comenzó a trabajar muy de cerca en la banda. Géminis relató que Israel y la francesa eran los que planificaban y cobraban los secuestros. Según esta declaración, Cassez participaba cuidando a las víctimas, René en los levantones, mientras que Alejandro y él fungían como vigías.


Géminis asegura que colaboró en cuatro secuestros y que ganaba entre 20 y 50 mil pesos por “jale”.



Pero una vez que Florence se integró a la banda ya no se rendían cuentas, ni se daban informes de los montos de los rescates y por ende de lo que se distribuía a los otros miembros de la banda. Los Zodiaco enfrentaban entonces un problema no sólo de logística, sino familiar. A raíz de que Cassez entra a la banda empieza la discordia, ya que ella quería tomar el mando total junto con Israel, situación en la cual no estuvieron de acuerdo los demás miembros. A raíz del pleito entre los hermanos Vallarta por los malos entendidos con la francesa y la detención posterior detención de Israel, El René, sus dos sobrinos y David Orozco, empezaron a trabajar de manera independiente y el desmantelamiento de estas bandas permitió obtener nuevos testimonios contra Cassez.


Ahora, además de las víctimas, cuatro presuntos integrantes de la banda de secuestradores.



Los Zodiaco involucraron Florence en varios secuestros que realizaron de manera conjunta en los que ella tuvo injerencia.


EL FACTOR SARKOZY: Cassez está plenamente identificada por sus víctimas, las investigaciones realizadas y ahora por sus compañeros secuestradores, y aun así el presidente de su país insiste en solicitar su extradición. Sarkozy pretende aumentar su popularidad en Francia misma que ha caído más de siete puntos desde enero a la fecha. Una oportunidad para lograrlo la buscó afirmando que el gobierna para los buenos y los malos franceses; llamó entonces telefónicamente al reclusorio femenil para brindar su apoyo a Cassez.


De hecho la mayoría de la prensa francesa la hace ver como víctima; hay un sitio en internet donde se pide justicia para Florence y se solicita a la gente para que brinde su apoyo. Se muestran además los argumentos que utiliza la defensa en torno a la inocencia de su clienta; incluso se invita a escribirle al Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan donde se encuentra recluida y donde purgara su sentencia si no logra la extradición a su país.



También hay grupos de apoyo a Florence en la red social de Facebook. Hay víctimas que reconocen públicamente la participación de Cassez en sus secuestros. Puede ser que hubo errores en el procedimiento del arresto de esta mujer, pero es imposible dejar de lado la voz de las víctimas que fueron objeto del secuestro, y que sufrieron abusos. Los abogados defensores de Cassez señalan que de acuerdo con la Convención de Estrasburgo, ella debe cumplir su condena en su país para poder estar en contacto con sus familiares, pero en realidad lo que están planteando es que sea remitida a Francia y que allí sea liberada de un “proceso injusto” en el cual se pone en el banquillo de los acusados a la procuración de justicia y no a la secuestradora. Puede ser lógico que el presidente Sarkozy recibiera al padre de Cassez antes de viajar a México, pero de allí a exigir la liberación o el traslado de una mujer que se ha acreditado plenamente que ha participado en uno de los delitos más dolorosos para la sociedad hay demasiada distancia.



Más aún cuando toda la estrategia de Cassez ha pasado por desacreditar la justicia y ha mentido, primero respecto a su relación con Israel Vallarta y luego incluso de la relación de sus padres con ella y su novio (para quitarle peso a la relación dijo que ni siquiera sus padres co nocían a Vallarta…hasta que aparecieron las fotos de ellos con la propia Cassez y el jefe de la banda), y tampoco ha reconocido su responsabilidad en el delito. En otras palabras, ni siquiera ha buscado colaborar con la justicia para desarticular la organización de la que era miembro. Lo cierto es que como ya lo hemos dicho, Cassez está plenamente identificada.


Mintió al decir que se había separado de Israel Vallarta y luego dijo que nunca había tenido contacto con sus padres, pero ellos aparecieron cuando la banda de secuestradores ya estaba operando. No solo participó en secuestros, sino que al alegar su inocencia no colaboró, siquiera, para desarticular esta banda de secuestradores. Hoy los mismos que estaban en libertad confiesan haber operado con Florence Cassez.



CARTA DE UNA VÍCTIMA DE LOS ZODIACO: la opinión pública: Mi nombre es Cristina Ríos Valladares y fui víctima de un secuestro, junto con mi esposo Raúl (liberado a las horas siguientes para conseguir el rescate) y mi hijo de entonces 11 años de edad. Desde ese día nuestra vida cambió totalmente. Hoy padecemos un exilio forzado por el miedo y la inseguridad. Mi familia está rota. Es indescriptible lo que mi hijo y yo vivimos del 19 de octubre del 2005 al 9 de diciembre del mismo año. Fueron 52 días de cautiverio en el que fui víctima de abuso sexual y, los tres, de tortura sicológica. El 9 de diciembre fuimos liberados en un operativo de la Agencia Federal de Investigación (AFI).




Acusados de nuestro secuestro fueron detenidos Israel Vallarta y Florence Cassez, esta última de origen francés, quien ahora se presenta como víctima de mi caso y no como cómplice del mismo. Desde nuestra liberación mi familia y yo vivimos en el extranjero. No podemos regresar por miedo, pues el resto de la banda de secuestradores no ha sido detenida. Hasta nuestro refugio, pues no se puede llamar hogar a un lugar en el que hemos sido forzados (por la inseguridad) a vivir, nos llega la noticia de la sentencia de 96 años a la que ha sido merecedora Florence Cassez, la misma mujer cuya voz escuché innumerables ocasiones durante mi cautiverio, la misma voz de origen francés que me taladra hasta hoy los oídos, la misma voz que mi hijo reconoce como la de la mujer que le sacó sangre para enviarla a mi esposo, junto a una oreja que le harían creer que pertenecía al niño. Ahora escucho que Florence clama justicia y grita su inocencia. Y yo en sus gritos escucho la voz de la mujer que, celosa e iracunda, gritó a Israel Vallarta, su novio y líder de la banda, que si volvía a meterse conmigo (entró sorpresivamente al cuarto y vio cuando me vejaba) se desquitaría en mi persona.



Florence narra el “calvario” de la cárcel, pero desde el penal ve a su familia, hace llamadas telefónicas, concede entrevistas de prensa y no teme cada segundo por su vida. No detallaré lo que es el verdadero infierno, es decir, el secuestro. Ni mi familia ni yo tenemos ánimo ni fuerzas para hacer una campaña mediática, diplomática y política (como la que ella y su familia están realizando) para lograr que el gobierno francés y la prensa nacional e internacional escuchen la otra versión, es decir, la palabra de las víctimas de la banda a la que pertenece la señora Cassez. Pero no deja de estremecernos la idea de que Florence, una secuestradora y no sólo novia de un secuestrador (con el que vivía en el mismo rancho y durante el mismo tiempo en el que permanecimos mi hijo y yo en cautiverio) ahora aparezca como víctima y luche para que se modifique su sentencia. Si lo logra o no, ya no nos corresponde a nosotros, aunque no deja de lastimarnos. Esta carta es sólo un desahogo. El caso está en las manos de la justicia mexicana. No volveremos a hacer nada público ni daremos entrevistas de prensa ni de cualquier otra índole (nuestra indignación nos ha llevado a conceder algunas), pues nuestra energía está y estará puesta en cuidar la integridad de la familia y en recuperarnos del daño que nos hicieron. El nuevo vigor que cobró la interpelación de la sentenciada y el ruido mediático a su alrededor vuelve a ponernos en riesgo. Gracias por su atención Cristina Ríos Valladares. dgp


Noticia tomada de: http://mexicoporflorencecassez.wordpress.com y http://www.excelsior.com.mx

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