El Monstruo Inquisidor de la Parroquia Católica Romana de San Cirilo
de Alejandría de Houston. Texas, Estados Unidos
Foto del cubano sacerdote Mario J. Arroyo
Houston, Texas, Junio 4, 2014.
(Noticia en Movimiento). Los cristianos hispanos de fe y creencia residenciados
en Houston, Texas y áreas anexas, provenientes de países de Latino América, han
llamado hoy al sacerdote cubano Mario J. Arroyo, como “monstruo inquisidor” por
los continuos ataques y persecuciones que desde su pulpito en la Parroquia de
San Cirilo de Alejandría de Houston, Texas (presbítero representante de la
Iglesia Católica Romana), y con
panfletos escritos desde su sede parroquial en la 10503 Westheimer Rd, Houston,
Texas, 77042, Estados Unidos. Tel +1-713-789-1250. El ciudadano Mario J.
Arroyo, es admirador del expresidente estadounidense George W. Bush y sigue las
orientaciones del Partido Republicano de Estados Unidos. La crisis religiosa social empezo desde hace varios meses, al usar su voz para arremeter contra el Arzobispo Alonso Davila-Alvarado protegido por la Iglesia Anglicana Latino-Americana y consagrado Obispo en 2009 por IAL USA, para dirigir la Iglesia Catolica Reformada de Houston y anexar misioneros como Superior Provincial en Estados Unidos a la congregacion religiosa Misioneros Anglicanos de San Lorenzo. La Iglesia Anglicana de Latno-America USA, ha puesto en conocimiento de las autoridades las arbitrariedades y persecuciones de este clerigo que no tiene caridad con sus otros hermanos, al igual que sus jefes son injustos y maquiavelicos con los grupos minoristas religiosos dentro del territorio nacional de Estados Unidos y del mundo. Sin embargo como una contradiccion son ellos quienes a gritos usando la "ley del embudo" solicitan libertad de culto y creencia segun sus propios criterios y la de sus aliados.
Al parecer no solo falta a la caridad de esa que habla la Biblia con
cristianos de otras confesiones religiosas independientes y autónomas de la sede
del Vaticano sino que atropella a quienes no están en sus filas políticas y
religiosas. En las próximas horas varios cristianos unidos harán una protesta
en la vía publica y varios de ellos se someterán a una “huelga de hambre” hasta
tanto la Diócesis de Galveston no haga los correctivos del caso con relación a
este representante del romanismo inquisidor que ha ocasionado varias ofensas
contra quienes promueven libertad, amor y servicio.
Estados Unidos es uno de los pocos países que ofrecen libertad de culto,
fe y creencia, a los ciudadanos y residentes, y prohíbe en su Constitución, la discriminación
por razones de color, raza, creencia y/o estirpe. Sin embargo son los mismos
inmigrantes quienes violan estas leyes que están escritas pero por venir de países
pequeños con otro idioma y costumbre, desconocen en si las leyes de la nación y
no tienen la capacidad intelectual o costumbre para leerlas y ponerlas en prácticas.
Los cubanos tienen como costumbre “resolver” conflictos y creen que pueden
hacer cualquier cosa por conseguir un falso liderazgo del que carece alguno de
ellos como es el caso de este varón religioso católico de nombre Mario J.
Arroyo.
Para no ir a un conflicto mayor y a los estrados judiciales, los afectados le han solicitado al Papa Francisco y al Nuncio Apostólico del Vaticano en Estados Unidos, la intervención en este asunto importante para que la Parroquia de San Cirilo de Alejandría, presente una disculpa pública y pida perdón público a los ofendidos y también para que el sacerdote perseguidor sea trasladado de Houston, Texas a otra de las parroquias que tiene la Iglesia Católica Romana dentro de la jurisdicción nacional de Estados Unidos. Un abogado conocedor del caso ha recomendado que una ciudad excelente para ubicar al levita, seria Miami, porque allí conviven una gran mayoría de cubanos inmigrantes a Estados Unidos y también porque el Estado de Florida carece de sacerdotes para orientar espiritualmente a los connacionales del mencionado.
